Chuchalo y Chuchalito de Mikel Varas


Seguimos con la pubicación de los cuentos participantes en el III Concurso de Cuentos.
Título: Chuchalo y ChuchalitoAutor: Mikel Varas
Chuchalo y Chuchalito
Chuchalo y Chuchalito eran dos patos muy patosos
que aunque nunca habían visto el mar,
ni en el río, ni en las charcas
se querían mojar.
Tenían miedo al agua y no sabían nadar…

Para llegar, a diario al colegio, rodeaban los caminos, las calles de Bañuelos y la iglesia.
Chuchalo y Chuchalito, un día, se fueron de excursión,
con sus mochilas, sus pinturas, libros, lápices y viseras.
Mamá pata iba delante
y les preguntaba las tablas de multiplicar.

Cua,cua, por cua, por cua…
Cuando apareció el problema, el problemón:

“Hay que cruzar la calle para ir a la escuela, hay un semáforo para parar. El semáforo tarda cua, cua, cuatro segundos en cambiar.
Cua, cua, cuatro son los metros a cruzar”.

Mama pata pregunta a Chuchalo y Chuchalito.

-¿Cua, cua, cuántos segundos disponemos para cruzar, si cada metro tardamos cua, cua, cuatro más cua, cua, cuatro segundos en avanzar?

Chuchalo no responde,
Chuchalito hace cuentas,
Chuchalo también piensa.
Chuchalito suma.
Chuchalo resta.
Mamá pata espera paciente una respuesta.

Cua, cua, cuatro mas cua, cua, cuatro menos cua, cua cuarenta…

Chuchalo no responde.
Chuchalito hace cuentas.
Chuchalito, en silencio, también piensa.
Chuchalo suma,
Chuchalito resta.
Mamá pata sigue esperando una respuesta.

Cua, cua, cuatro más cuarenta.

El semáforo se cambia y son cua, cua, cuarenta y cuatro…
-¿Cuánto tarda Chuchalo?
Chuchalito repasa la tablita de multiplicar del cuatro.
-Cua, cua, cuatro por ocho, son… ya no se acuerda.

Pregunta a Chuchalo que si la recuerda.
Cua, cua, cuatro por ocho son treinta y dos.
-Llegamos bien a la otra acera.

Chuchalito aclara:
– Nos sobran doce segundos para llegar sin correr a la escuela.

Mama pata revolotea:

-¡Muy bien! Os habéis ganado una piruleta, pero
no olvidéis nunca las tablas de multiplicar, ni las sumas,
ni las restas.

En el colegio Antonio el profesor, os las enseña. Recordad,
siempre os harán falta cuando tengáis que hacer cualquier cuenta.

Amigos: ésta es una vida muy… pero que muy patera.

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